NO A LOS MONOPOLIOS… QUE NO SON MíOS!

Para la gente común, como nosotros, es normal hacernos un matete cuando hablamos del tema tabú de esta época: “la lucha contra los monopolios”.
El gobierno sale a luchar desde hace unos años, no muchos en realidad, contra grupos de comunicación modernos calificándolos como “enemigos públicos”. Los hace ver como factores de poder peligrosos que deben ser disciplinados y encausados a los fines de un proyecto nacional. Fuera de esto, sólo queda una cosa: el destierro.
Para contrarrestar la presunta desinformación proveniente de dichas fuentes, el Estado comienza a expandir sus canales de información, no sólo produciendo programas especialmente conducidos por militantes políticos en los canales de su propiedad, sino que también agregan nuevos medios de comunicación, radiales, gráficos, etc.
Pero, como siempre, hay un paso más que dar y los resultados de lo anterior no son los previstos, ya que todo este aparato mediático estatal no cuenta con la repercusión esperada. El Gobierno sale y toma posesión de uno de los espacios más importantes dentro de la programación de las mañanas, el Noticiero de “Telefe”, y coloca en el panel a su principal “Gurú”, el bigótico Aníbal Fernández, que una vez por semana pondrá la cara y defenderá a capa y espada las distintas políticas (¿?) del Gobierno.
Yo no sé Uds. pero a mí esto no me cierra y lo único que me demuestra es que esta gente está dispuesta a todo con tal de mantenerse en el poder. Apelan a cualquier método para lograrlo, sobretodo en un año electoral como el que atravesamos, uno de los cuales es la imposición de sus esquemas en los medios de comunicación. El objetivo está claro: una lavada de cabeza con shampoo marca K.



