La homosexualidad kirchnerista

Nuestra Presidente, en un emotivo discurso, promulgó en julio del año pasado la “Ley de Matrimonio Igualitario”. Con su sanción se preveía de qué lado iban a estar los homosexuales.
Mientras el pueblo se debatía entre sí se debía o no promulgar esta ley, el Gobierno, visionario, ya contaba los votos de cara al 2011. Y no se equivocó: la Sociedad Homosexual Argentina ya está encolumnada tras la reelección de Cristina.
Con cargos públicos terminó de urdir el plan: Alex Freyre, fundador de la Fundación Buenos Aires Sida, y María Rachid, actual vicepresidenta del INADI, están siendo tentados para conformar la lista de legisladores al servicio del modelo kirchnerista. De aceptar, una parte más que importante del electorado los seguirá en las elecciones. Pero no todos los homosexuales.
Por qué? Porque el Gobierno tan proclive a las peleas, incluso donde puede haber acuerdos, logró enfrentamientos en una de las comunidades más discriminadas de nuestro país: en un rincón “Los putos peronistas”, quienes esgrimen cimientos populares, y en el otro rincón, “Los gays oligarcas”, quienes para “Los putos peronistas” no son más que putos pero con estilo, tipo PRO viste?
Don Néstor fue un visionario en este tema. Ahora, ¿la Presidente obtendrá las ganancias del movimiento ajedrecístico preparado por él? ¿O los gays serán más y terminarán apoyando a otro partido no tan populista?



