“Tecnología para todos”
Nuestra Presidente realizó esta semana, a través de la cadena nacional, como es su costumbre, el anuncio de la puesta en marcha del “Plan nacional de telecomunicación argentina”. Exultante, haciendo uso de su oratoria y criticando a oscuros factores de poder, a quienes tildó de “angurrientos”, CFK describió los distintos datos operativos del famoso plan de TV digital abierta, “Argentina conectada”.En otro pequeño pero no menos emotivo acto, realizado en Mar del Plata, el Ministro de Economía, Amado Boudou, protagonizó un nuevo escándalo, a los que ya nos tiene acostumbrados, al tener un forcejeo con un alumno que estrelló contra el piso una de las netbook que estaban entregando. El joven, mientras era sacado por la custodia del lugar, justificaba su accionar al grito de “¿para qué queremos computadoras si nos estamos cagando de hambre?”.
En un país donde se acaba de vetar una ley que hacía justicia con nuestra clase pasiva, se intenta concientizar que nos estamos integrando a un lejano primer mundo. La inclusión de la tecnología no debería leerse como un paño frio que intenta tapar heridas de la sociedad, sin embargo la realidad nos muestran que no todos los sectores están parados en el mismo lugar, sobre todo en el aspecto educacional. Frente a las tomas de escuelas y facultades por parte de los alumnos por problemas edilicios, la entrega de computadoras aparece, al menos, como ostentoso y falto de consistencia.
Volviendo a la TV digital abierta, ya se estaría preparando un primer pack, en el que, por supuesto, no estarían incluidos los canales rebeldes (TN, Canal 13 y otros cuya tendencia es notablemente opositora).
Con discursos de equidad y desarme de monopolios, nuestro gobierno no repara en invertir para estos fines la friolera suma de 8.000 millones de pesos. Aunque los valores son menores a los necesarios para solventar el aumento a los jubilados, este gasto, sumado a los 1.300 millones de pesos dispuestos para “Futbol para todos”, nos habla de las prioridades de nuestro gobierno. Lo positivo es que podremos llegar a la vejez acompañados de la tecnología necesaria para poder disfrazar nuestras reales carencias.
