El triste año de los muertos
La grave situación sociopolítica por la que está atravesando nuestro país no podía terminar de otra forma. Después de la falta de respeto, la intolerancia y el alto grado de descalificación que imperan en nuestra escena política, ahora, hacia fin de año, llegan los muertos tan temidos.
Hacia fines de octubre en una manifestación en apoyo a trabajadores tercerizados, muere a manos de la tristemente famosa “Patota sindical”, el activista Mariano Ferreyra. Un mes después un desalojo de aborígenes de tierras supuestamente privadas que estos grupos reclaman como suyas desde hace varios años en Formosa deja tres muertos, un policía y dos aborígenes.
Ahora la violencia se traslada al sur de nuestra Capital, para cobrarse tres muertes de indigentes, quienes usurparon un parque recreativo con el afán de conseguir un espacio donde vivir.
QUE HIZO EL GOBIERNO:
Después de casi dos meses nos encontramos que con respecto al caso Ferreyra todavía no hay ningún condenado. Hay varios arrestados a la espera de una acusación formal, pero nada más. Parece mentira que pese a la gran cantidad de pruebas sobre esta muerte, Cristian Favale, de quien se demostró que es el autor material de los hechos aún no tenga condena.
NADA.
Los integrantes de “Colonia Primavera”, después de los hechos acontecidos y tras la expulsión de sus tierras, marcharon en estos días para hacer el reclamo público y denunciarán al gobernador formoseño Gildo Insfrán, como así también al Gobierno Nacional y a todos los organismos de DDHH (INADI) e indígenas oficiales (INAI, ICA-Formosa), porque hicieron oídos sordos ante las numerosas demandas.
NADA.
En este último caso, aún sin definición, lo único que ha hecho el Gobierno es deslindar responsabilidades las cuales comparte con el Gobierno porteño de Macri y salir a hacer declaraciones políticas sin preocuparse demasiado por lo que realmente sucede allí.
NADA OTRA VEZ.
Aníbal Fernández, ya lo dijo en su conferencia de prensa: “… no pensamos hacer nada…”Hay veces que el “NO HACER” sólo trae aparejado violencia pues permite que los violentos encuentren un campo propicio para sus actos. ¿Será esta la forma de proteger a la sociedad que tiene la Presidente? ¿Cuándo los DDHH dejarán de ser sólo para algunos pocos?
Mientras, miramos desconcertados cómo el país parece quedar indefenso por los avances de la prepotencia de quienes creen que pueden hacer lo que quieran sin correr riesgos, pues nuestro Gobierno piensa que siempre es mejor “NO HACER”.








